café a la carta
Cuando el conocimiento se cruza con un problema real

Café a la Carta nace desde la ciencia aplicada y la urgencia ambiental. El proyecto es impulsado por Samanta Filún Medina, estudiante de Ingeniería Civil en Biotecnología, y Camila Hormazábal Hernández, estudiante de Ingeniería Civil Química de la Universidad de La Frontera (UFRO).Ambas se conocieron trabajando en el laboratorio BIOREN-UFRO, investigando bioprocesos y producción de celulosa bacteriana.

Ahí, entre matraces y cultivos, apareció una pregunta clave:
 ¿Qué pasaría si los residuos cotidianos pudieran transformarse en materiales de alto valor?

EL RESIDUO COMO MATERIA ORGÁNICA DEL FUTURO

La respuesta tomó forma cuando identificaron un problema concreto y masivo: la borra de café, uno de los residuos orgánicos más abundantes y subvalorados del día a día.

LA SOLUCIÓN: CELULOSA BACTERIANA 

A partir de ella, desarrollaron un biomaterial híbrido innovador, que combina celulosa vegetal extraída del mismo residuo. El resultado es un material que cierra completamente el ciclo, demostrando que la economía circular puede empezar desde algo tan simple como una taza de café.

SU VISIÓN: TAN CONCRETA COMO PODEROSA 

Fabricar los vasos donde hoy se sirve café en Pronto y Punto Copec, usando el residuo del café de ayer para el consumo de mañana.

DE LA IDEA A LA ACCIÓN
Al convertirse en uno de los equipos ganadores de Desafío Futuro Copec Avonni, Café a la Carta accedió a un financiamiento de US$15.000, clave para dar el siguiente paso.

Hoy, sus objetivos inmediatos son:
- Fabricar el primer prototipo funcional
- Validar propiedades mecánicas y térmicas
- Comparar su desempeño con materiales convencionales de packaging


En el mediano plazo, el foco está puesto en escalar la solución, generando alianzas con proveedores de packaging y actores estratégicos de la cadena de valor de Copec, para llevar esta innovación desde el piloto a la industria real.

EL VALOR DEL ACOMPAÑAMIENTO
Con mentorías que transforman ideas en proyectosEl camino a la final no fue solo técnico. El acompañamiento de mentores fue clave para traducir un experimento de laboratorio en una solución industrial viable. Gracias a ese proceso, el equipo logró:
- Escalar el concepto inicial
- Integrar nuevas etapas de extracción
- Fortalecer la circularidad del material
- Alinear la innovación con un modelo productivo real

un vaso que cuenta una historia

Café a la Carta no busca solo reemplazar un material. Busca cambiar la forma en que entendemos los residuos, el consumo y la innovación. Su propósito es claro: que cualquier persona pueda sostener en sus manos un vaso que demuestre que la economía circular no es una promesa futura, sino una realidad posible hoy.

Samanta Filún Medina

 Estudiante Ingeniería Civil en Biotecnología

Camila Hormazábal Hernández

Estudiante Ingeniería Civil Química

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